El atractivo de la historia, los colores de una tierra generosa que se extiende desde los montes Apeninos hasta el mar Adriático, el encanto irrepetible de una concentración de obras de arte sin igual, los sabores y los aromas de una gastronomía de gustos fuertes invitan a visitar, y sobre todo a volver a esta región que acoge Urbino y sus alrededores

 pano_duomoEs una ciudad encantada por ambientes mágicos. Situada entre dos colinas, sumergida en el espacio verde de las colinas de Las Marcas, Urbino es una ciudad renacentista de una belleza única que conserva intacto su esplendor. El palacio encantado – como describe Carlo Bo el palacio ducal de Urbino – se presenta como el símbolo de esta ciudad que permite vivir emociones y sensaciones de épocas lejanas.

.Urbino, corazón del Renacimiento, con su luminoso y elegante ducado, y el Montefeltro, región antiquísima formada por cien castillos y paisajes a veces inmensamente dulces y a menudo rudos, hasta tal punto que se presentan misteriosamente salvajes. Esta tierra tan rica y variada, con una cultura de la hospitalidad nueva y antigua al mismo tiempo, ofrece la posibilidad de vivir ritmos y sensaciones especiales en una estancia a la medida, tranquila o animada en función del propio estado de ánimo.

 Sus alrededores representan una síntesis admirable entre cultura y territorio, entre ambiente humano y ambiente natural. Se pueden encontrar palacios y cortes ducales, fortalezas y castillos espléndidamente conservados o encantadoramente en ruinas, abadías, monasterios, ermitas, pero también bibliotecas, teatros, museos y pinacotecas de gran valor como demostración del hecho de que ésta es una tierra antigua de arte y cultura. Como marco de un patrimonio artístico tan rico, el territorio de Urbino ofrece un paisaje y una naturaleza de dulces colinas, bosques y lagos sugerentes, ríos, montes y valles, puntos panorámicos de una belleza única y el parque natural del Sasso di Simone. Esta tierra encaja mágicamente en un marco que conforma la historia y la riqueza de un territorio: la montaña, la colina, la llanura, la costa, el mar.

La ciudad de Urbino no es sólo una ciudad de arte e historia. Junto a su sabor antiguo de lugar anclado en el tiempo, Urbino es una ciudad viva, culturalmente activa, joven, gracias también a su universidad con más de 500 años de tradición, a la Academia de Bellas Artes, a sus escuelas de alta especialización y a las diferentes actividades culturales que se desarrollan durante todo el año. Es una ciudad a la medida del hombre en las que las distancias se recorren a pie, en la que es fácil encontrarse y conocerse, una ciudad en la que la plaza y las calles del centro son el marco ideal para transcurrir unas vacaciones de estudio.

Para las personas a quienes les gusta caminar, los alrededores de Urbino son un lugar ideal para pasear en medio del campo y las colinas. Naturalmente la tradición culinaria de Urbino se caracteriza por la sencillez y su carácter genuino, con platos ricos en sorpresas agradables y suculentas tentaciones

Urbino y sus alrededores constituyen un conjunto de lugares entre los más hermosos y escondidos de Italia, son un estilo de vida, un pensamiento, una promesa mantenida de hospitalidad