La Ciudad italiana de Caserta, de 80.000 habitantes capital de la provincia de la Campania, más conocida por su imponente Palacio Borbón, conocido como “el Versalles de Italia”, la ciudad está ligada a la perfección con continuidad en términos a otros importantes centros urbanos de la provincia, especialmente Marcianise Sur, donde se concentra la mayor parte del territorio de Caserta y de las industrias, con el norte de Santa Maria Capua Vetere, en donde se encuentran los restos del Tribunal Superior y un anfiteatro romano.
La Reggia di Caserta, o el Palazzo Reale di Caserta, es una mansión histórica que perteneció a la familia real de la dinastía de los Borbones de Nápoles, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

 El Palacio Real de Caserta fue construido por Carlos III de Borbón, (luego rey de Espana) quien, impresionado por la belleza del paisaje de Caserta y dispuesto a dar una representación digna de la sede del gobierno en la capital  Nápoles, y de su reino, él quería que se construyera un edificio que se pudiera comparar y fuera a  la altura  de Versalles, en ese entonces, considerado el non plus ultra de las residencias reales. Inicialmente, se suponia que sería construida en Nápoles, pero, Carlos de Borbón, consciente de la alta vulnerabilidad a posibles ataques en la capital (especialmente desde el mar), penso de construirlo en la zona interior Caserta: un lugar más seguro y no lejos de Nápoles.

 El Palacio Real de Caserta es uno de los edificios más bellos y espléndidos que un soberano ha construido. De hecho, acabando de cruzar la entrada, usted tiene la impresión de entrar en un palacio de cuento de hadas.

Reggia di Caserta

Sala interna

Borbón rey Carlos III encargó al arquitecto Luigi Vanvitelli para lograr realizar entre la antigua ciudad romana ,  Longobarda y la nueva Caserta, este trabajo, en una planta rectangular, el Palacio Real de Caserta abarca una superficie de 44.000 metros cuadrados y se levanta de cuarenta metros a lo largo de un frente de doscientos cincuenta pies, con mil doscientas habitaciones iluminadas por  1.790 ventanas. Se gastaron para construir cerca de seis millones de ducados.

 El Palacio Real de Caserta se encuentra entre los monumentos más visitados en Italia. De hecho, uno no puede que sorprenderse por la belleza y <head> de la suntuosidad de las salas de juntas y recepción, la mayoría de ellos alfombradas con la seda de San Leucio, rica en preciosas decoraciones, tapices, muebles y espejos, que serpentean a lo largo de los ventilados  corredores y  pequeños pasos, alrededor de las cuatro grandes patios.

Gracias a este prestigioso resultado, el parque del Palacio Real de Caserta participarà, junto con los ganadores de las otras ediciones,a la edición 2010 del concurso “El parque más hermoso de de ‘Europa”.